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Cómo optimizar Google My Business para una consulta o clínica

Si tienes una consulta de psicología, un centro de fisioterapia o trabajas como nutricionista, tu ficha de Google es, muchas veces, lo primero que ve alguien que te busca. Antes de entrar en tu web, antes de llamarte, lee tu nombre, mira tus fotos y repasa tus reseñas. Optimizar Google My Business (que desde hace unos años se llama oficialmente Perfil de Empresa de Google, aunque casi todo el mundo lo sigue buscando por el nombre antiguo) es de las cosas con más retorno y menos coste que puedes hacer para que te encuentren en tu zona.

En esta guía vamos elemento por elemento de la ficha, con ejemplos pensados para el sector salud. No hay trucos: hay rellenar bien lo que Google te pide y mantenerlo vivo. Vamos a ello.

Por qué la ficha importa tanto en salud

Las búsquedas de salud son casi siempre locales. Nadie busca “psicólogo” a secas: busca “psicólogo en Logroño”, “fisioterapeuta cerca” o directamente desde el móvil con la ubicación activada. En esas búsquedas, Google muestra el bloque de tres resultados con mapa (el map pack) antes que cualquier resultado web. Si tu ficha no está, no apareces ahí, por muy buena que sea tu página.

Y hay algo propio del sector: aquí la confianza pesa el doble. Alguien que busca ayuda para su salud mental o para una lesión se fija en cada detalle. Una ficha completa, con fotos reales y reseñas bien contestadas, transmite seriedad antes de que digas una palabra.

La categoría principal: elige la más precisa

La categoría principal es la decisión más importante de toda la ficha. Es lo que le dice a Google qué eres y en qué búsquedas tienes sentido aparecer.

La regla es sencilla: elige la categoría más específica que describa tu actividad principal, no la más amplia. Si eres psicólogo, “Psicólogo” es mejor que “Consultorio médico”. Si haces fisioterapia, elige “Fisioterapeuta” antes que “Centro de salud”. Cuanto más concreta, mejor te posiciona para lo que realmente ofreces.

Un error que vemos mucho: meter palabras clave en el nombre del negocio (“Clínica Fisioterapia Deportiva Logroño”). Google lo penaliza y puede llegar a suspender la ficha. El nombre debe ser tu nombre real, el de la puerta.

Categorías secundarias

Las secundarias son para servicios que tu categoría principal no cubre. Una fisioterapeuta que además da pilates terapéutico puede añadir “Clase de pilates”. Una nutricionista que trata trastornos de la conducta alimentaria puede sumar una categoría relacionada si existe. No las uses para repetir lo mismo ni para “cubrir más”: solo añade las que de verdad describan algo que haces.

Zona de servicio, dirección o ambas

Aquí hay tres situaciones y conviene tener clara la tuya:

  • Tienes consulta física y recibes ahí. Muestra la dirección y no definas zona de servicio. La proximidad al usuario es un factor de posicionamiento, así que la dirección real te ayuda.
  • Solo atiendes a domicilio o en línea. Oculta la dirección y define una zona de servicio realista, con las localidades concretas a las que llegas. No pongas media provincia “por si acaso”: una zona demasiado amplia te diluye.
  • Haces las dos cosas. Mantén la dirección visible y añade además la zona de servicio.

Para una consulta de salud lo normal es la primera opción. Si trabajas desde casa y no quieres publicar la dirección, Google te deja ocultarla pero mantener la zona.

Servicios y descripción

En Servicios puedes listar cada prestación con su nombre, una descripción corta y, si quieres, el precio. Aprovéchalo: “Terapia individual”, “Terapia de pareja”, “Primera sesión de valoración”, “Rehabilitación de rodilla”, “Plan nutricional personalizado”… Cada servicio es una oportunidad de aparecer para una búsqueda concreta.

La descripción de la ficha (hasta 750 caracteres) es para contar quién eres y a quién ayudas, en lenguaje natural. No la llenes de palabras clave repetidas. Algo como: “Centro de fisioterapia en Logroño especializado en lesiones deportivas y suelo pélvico. Atención personalizada y primera valoración sin compromiso.” Clara, honesta y con los términos por los que te buscarían, sin forzar.

Fotos: reales, tuyas y actualizadas

Las fotos de archivo se notan y restan confianza. Sube imágenes reales: la fachada (para que te reconozcan al llegar), la sala de espera, la consulta, el equipo. En salud, enseñar el espacio y la cara de quien atiende reduce muchísimo la barrera de pedir cita.

Dos avisos de confidencialidad: nunca subas fotos en las que se reconozca a un paciente ni nada que permita identificar a alguien. Y si usas imágenes del equipo, que sea con su permiso.

Horarios, atributos y contacto

  • Horarios. Mantenlos exactos, con todos los tramos si cierras a mediodía. Y rellena los horarios especiales de festivos y vacaciones; si no, Google muestra un aviso de información sin confirmar.
  • Atributos. Marca los que apliquen: accesible en silla de ruedas, aparcamiento, cita previa, atención en línea, idiomas… En salud, “accesible” y “atención online” influyen de verdad en que alguien te elija.
  • Contacto. Teléfono y enlace a tu web, como mínimo uno de los dos. Si tienes sistema de reserva de cita, añádelo.

Publicaciones y productos/servicios

Las publicaciones mantienen la ficha viva y le dicen a Google que estás activo. No hace falta publicar por publicar: comparte algo cuando tengas motivo real (un nuevo servicio, un cambio de horario en verano, un artículo útil de tu web). Una cada una o dos semanas, con una foto buena, es más que suficiente.

El bloque de productos/servicios te deja mostrar tus prestaciones con imagen y enlace a la página concreta de tu web. Úsalo para llevar el tráfico de la ficha hacia donde quieres que lleguen.

Reseñas y NAP coherente: los dos pilares

Las reseñas son uno de los factores que más pesa para aparecer en Maps, sobre todo cuando mencionan lo que haces y dónde. Pídelas con naturalidad justo después de una visita que ha ido bien, con tu enlace directo de reseña. Nunca ofrezcas nada a cambio: va contra las normas de Google y se nota. Y respóndelas todas, cuidando la confidencialidad (tienes el detalle en nuestra guía para responder reseñas: en salud, ni confirmes que alguien es paciente tuyo).

El NAP (Nombre, Dirección y Teléfono) tiene que ser idéntico en tu ficha, tu web y cualquier directorio donde aparezcas. Si en un sitio pone “C/ Mayor 3” y en otro “Calle Mayor, nº 3”, Google duda de que sea el mismo negocio y eso te resta. Coherencia total, hasta en las abreviaturas.

Errores comunes que vemos

  • Meter palabras clave en el nombre del negocio.
  • Elegir una categoría genérica en vez de la específica.
  • Dejar la ficha a medias: sin servicios, sin descripción, sin fotos reales.
  • Definir una zona de servicio enorme que no corresponde con tu realidad.
  • No confirmar horarios especiales y aparecer “cerrado” cuando abres.
  • NAP distinto entre web, ficha y directorios.
  • No responder reseñas, o responderlas rompiendo la confidencialidad.

Cómo se conecta con aparecer en Maps

Google decide el orden en el map pack combinando tres cosas: relevancia (cuánto encaja tu ficha con lo que buscan), distancia (lo cerca que estás de quien busca) y prominencia (lo conocido y activo que eres, donde las reseñas cuentan mucho). Todo lo que hemos visto aquí trabaja sobre esas tres palancas: una categoría precisa y servicios bien puestos mejoran la relevancia; una dirección real y una zona ajustada, la distancia; las reseñas y la actividad, la prominencia.

Lo desarrollamos en detalle en nuestra guía de cómo aparecer primero en Google Maps, y en el trabajo de fondo de SEO para clínicas y consultas.


Una ficha bien optimizada no es magia: es constancia y no dejarte nada a medias. Si quieres que revisemos cómo está la tuya y qué cambiar primero, pide tu diagnóstico y lo vemos juntos.

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